Ver Monzón en un mapa más grande
Cuando nos internamos en la vega del río Cinca, lo primero que llama la atención en el paisaje es el castillo de Monzón. Se alza en lo alto del cerro dominando estas tierras desde hace siglos. Sus muros se han visto asediados varias veces a lo largo de la Historia. Sus torres han contemplado defensas épicas, y sus estancias han cobijado a personajes ilustres.
Quedó constancia del paso del Cid por este castillo. Uno de los señores del castillo fue Don Ramiro, casado con una hija del Cid. El hijo de Don Ramiro fue García Ramírez que fue luego rey de Navarra.
El castillo, situado en tan estratégica posición, pasó a manos de la Orden del Temple. En este castillo los templarios custodiaron la famosa espada Tizona del Cid. Por los templarios fue educado Jaime I el Conquistador, uno de los reyes más grandes de la Historia del Reino de Aragón. Reconquistó la Baleares a los musulmanes, pero su mayor éxito fue la conquista de Valencia en 1.238. Todavía se celebra la estancia del joven Jaime en el castillo de Monzón. En primavera se celebra el “Homenaje a Guillem de Mont-Rodón”, maestre templario que fue tutor del rey Jaime I. Ese día se hace un vistoso desfile medieval, donde paisanos vestidos como caballeros templarios ascienden desde el pueblo hasta el castillo.
El castillo es el principal monumento de Monzón. Originariamente era un castillo musulmán. Luego fue fortaleza templaria y más tarde de la Orden del Hospital. Más adelante fue reformado (siglos XVII y XVIII) para adecuarlo mejor a los ataques de la artillería (de ahí algunos muros dispuestos en talud).
Siguiendo el sendero que lleva a las ruinas de la iglesia de San Juan llegamos a las cañoneras excavadas en la roca del cerro. Son puestos artilleros
que en la Guerra Civil (1936-1939) controlaban el estratégico paso del Cinca. El subsuelo del castillo esconde antiguos pasadizos, subterráneos, galerías, minas y contraminas realizadas durante los asedios a que fue sometido. Uno de los más conocidos fue en la Guerra de la Independencia donde una guarnición de 100 soldados franceses mandados por un soldado de ingenieros aguantó en el castillo el asedio de dos regimientos de la División Navarra de Espoz y Mina durante cinco meses. Finalmente el castillo fue rendido tras la caída de Lérida.
El Cid, la Orden del Temple, Jaime el Conquistador, luchas, asedios… Hay mucha Historia para recordar en el castillo de Monzón…
Ir al castillo de Loarre
Ir al castillo de Loarre
No hay comentarios:
Publicar un comentario