TINTINNABULUM DE SASAMÓN Museo de Burgos


Cuando visité el Museo de Burgos no pude más que sorprenderme ante una pieza expuesta en las salas dedicadas a Roma. Era ciertamente singular: el tintinnabulum de Sasamón.
Sólo hay que ver la imagen que encabeza este artículo para imaginar mi sorpresa. En un vetusto edificio como es el del Museo de Burgos donde encontramos desde armas de la Edad del Hierro, hachas paleolíticas, antiguas cerámicas, estelas funerarias y otros elementos del pasado, de repente aparece un pene erecto coronado por una desnuda amazona que, por comparación hace al falo grandioso. 
Cualquiera pensaría que es el trofeo al semental de una orgía, el autobombo de un romano muy satisfecho de su miembro y de sus hazañas sexuales o la muestra del origen de los sex-shops. 
Nada más lejos de la realidad. Es lo que pasa cuando vemos el tintinnablum con los ojos de la sexualidad del siglo XXI. La manera en que los romanos veían las relaciones sexuales y los aparatos sexuales era muy diferente a la actual. Aunque parezca curioso, para ellos, el falo atraía la suerte, es más, existía un culto al pene. 
El tintinnabulum de Sasamón en realidad no es un sólo falo. Es un triple falo. El falo-montura tiene a su vez un falo en la parte inferior y otro falo que a modo de cola de la curiosa montura, se tuerce buscando el sexo de la pequeña amazona. Esta parece querer abrir su nalga con la mano izquierda para facilitar la futura penetración. 
Otra vista del tintinnabulum de Sasamón
El tintinnabulum es de bronce y mide 14 cm de longitud. Es una pieza excepcional, única en la Península Ibérica, con paralelos con obras encontradas en Herculano y Pompeya. 

Tintinnabulum de Herculano según M.Grant
El nombre, tintinnabulum, procede del tintineo de las campanillas que cuelgan debajo de la procaz escultura. Las campanas y campanillas han estado muy relacionadas con el culto en muchos culturas. En el tintinnabulum también tienen esta función de comunicar con los dioses o al menos agradarlos con la ofrenda de su sonido. La curiosa escultura está datada entre los siglos I a.C. y I d.C.

Tintinnabulum con las campanillas


En realidad el tintinnabulum era una especie de amuleto. Los romanos creían que atraía la buena suerte. Lo colgaban de los techos de las casas y, sobre todo, de las tiendas. Imaginemos que entramos en la carnicería del barrio, en la librería o en la tienda de chuches y nos encontramos colgado del techo este pene-montura. Hoy es más fácil encontrar un San Pancracio que dicen atrae dinero a los negocios. Es raro ver una similitud entre el tintinnabulum y San Pancracio. Pero los dos comparten esa superstición de llamar a la suerte, de ganar la ayuda de los dioses.
Esta creencia de que el falo daba suerte está totalmente relacionada con el culto a los dioses. El falo, tal como ya apuntó E.Montero,  era considerado un símbolo de la naturaleza creadora, muestra de la divinidad de la concepción. El falo sagrado era parte de ese mundo divino. Su exposición atraía el favor de los dioses. De hecho se relaciona al pene con los cultos dionisiacos. El pene no era el símbolo del sexo y del placer que hoy tiene. Era mucho más. De ahí que en el tintinnabulum esa mujer desnuda, quizás una ninfa, corone al falo con una corona de laurel, corona con la que se distinguía a los dioses. También de laurel eran coronados los césares, lo grandes generales triunfadores y  los mejores atletas. Al fin y al cabo eran humanos bendecidos por los dioses que habían posibilitado su triunfo. 
El tintinnabulum del Museo de Burgos se expone hoy en una de las vitrinas de las salas de Roma junto con otras piezas. Es curioso porque quizás sea la pieza más singular del museo y debería estar más destacada. Probablemente si no fuera un pene sería el emblema o símbolo del museo como por ejemplo pasa en el Museo de Prehistoria de Valencia con el Guerrero de Mogente o en otros muchos museos donde la imagen del museo queda concretada en una de sus mejores piezas. Seguro que si el Museo de Burgos diera este paso crearía polémica, pero la polémica hoy es publicidad y serviría para atraer a muchos más visitantes a este interesanete museo. Pero me parece que los romanos, en algunos aspectos, veían con más naturalidad los genitales de lo que hoy, en el siglo XXI, lo hacemos nosotros. Será mucho más fácil ver reproducido el tintinnabulum del Museo de Burgos en los anuncios de un sex-shop que en una importante institución cultural como es el Museo de Burgos. 
Y mientras tanto el dios Dionisio ríe divertido en el Olimpo al ver la cara de sorpresa de los visitantes del museo cuando se acercan al tintinnabulum de Sasamón. 

El tintinnabulum no es la única pieza sorprendente del Museo de Burgos. En estos enlaces tienes más información:


EL HOMBRE DE OJO GUAREÑA Museo de Burgos

El hombre de Ojo Guareña

Pocas muertes nos pueden resultar más horribles que perdernos en una cueva y morir rodeados de oscuridad víctimas del hambre y de la desesperación. Eso es lo que le pasó al hombre de Ojo Guareña hace 2.500 años.
El esqueleto completo del hombre de Ojo Guareña está expuesto en una de las salas del Museo de Navarra. Ojo Guareña es el segundo complejo kárstico más extenso de la Península Ibérica y uno de los diez mayores del mundo. Kilómetros de cuevas lo recorren, en gran parte laberínticas. El hombre de Ojo Guareña se perdió tras apagarse la antorcha con la que se iluminaba y, desesperado, deambuló a oscuras por el laberinto de galerías.
Así pasaron las horas y los días. Para no morir de sed trató de retener el agua que escurría por las estalactitas fabricando una pequeña presa que construyó con la arcilla del suelo y fragmentos de estalactitas como ha quedado constancia por los restos hallados en la cueva cerca del cadáver. 
Hay que suponer que al final se tuvo que resignar a su dramático destino, ya que se encontró el esqueleto tal como hoy se expone, tendido boca arriba y con los brazos sobre el pecho. Es como si esperara la muerte al darse cuenta de que le era imposible encontrar la salida. Seguramente la debilidad tras días de hambre y agonía le había llevado a la conclusión de que era mejor acabar de una vez y que era absurdo seguir deambulando por las estrechas galerías. Quizás ese goteo persistente del agua de las estalactitas poco a poco le había ido volviendo loco. O quizás la oscuridad absoluta y el aislamiento le había llevado a alguna de esas experiencias espirituales que tan bien conocían los chamanes de la prehistoria que acostumbraban a frecuentar las cuevas en busca de la comunicación con sus dioses. Puede ser que se tendiera en el suelo a esperar a sus propios dioses que por fin le guiarían a la luz, la luz del más alla. Lo cierto es que allí quedó para siempre el hombre de Ojo Guareña del que nunca sabremos su nombre.

Detalle del hombre de Ojo Guareña


Está documentado que las cuevas de Ojo Guareña también tuvieron un carácter ritual en la prehistoria. Seguramente era una cueva sagrada donde se realizaron ritos de iniciación o de purificación.

¿Pudo ser el hombre de Ojo Guareña un chamán que voluntariamente se internó en la cueva para esperar la muerte? No lo parece. El esqueleto corresponde a un joven de unos 20 años de edad. Parece muy joven para ser el líder espiritual de un grupo o para buscar voluntariamente la muerte por padecer vejez o enfermedad. Por otra parte presenta una rotura en el lado izquierdo de la cara, rotura que pudo ser provocada por algún impacto contra la roca durante su infructuosa búsqueda de la salida de las cuevas en la más completa oscuridad.
Sabemos que el joven vivió en el siglo VI a.C. por la datación de una fíbula de bronce y los restos de un broche de cinturón que pertenecían al joven y que aparecieron junto al esqueleto. Son objetos de prestigio, por lo que seguramente el joven era un personaje de la élite local.

Fíbula y broche de cinturón del hombre de Ojo Guareña


Es raro que su gente no intentara rescatarle si además pertenecía a la élite social de su grupo. ¿Puede ser que el joven se internara en la cueva curioseando por su cuenta y sin haber dicho a nadie donde se metía? En ese caso el joven simplemente desapareció para sus allegados. Dando rienda suelta a la imaginación, podemos dar más hipótesis. ¿Podría ser que el joven hubiera sido dejado en lo más intrincado de la cueva por orden de los jefes de su pueblo a sabiendas de que nunca saldría de allí por algo que hizo?¿O fue el joven que huyendo de algo o de alguien se refugió en la cueva para nunca más salir de allí? Quizás la herida de la cara no se la hizo en la cueva y el joven huía del agresor que se la infringió.
Hay quien llama al hombre de Ojo Guareña "El Príncipe". Este ilustre sobrenombre se debe a la leyenda que dice que un príncipe godo se había perdido en las cuevas y murió en su interior.  Lógicamente el hombre de Ojo Guareña no pudo ser un príncipe godo ya que los visigodos tardarían todavía muchos siglos en aparecer por estas tierras. Pero ¿pudo ser un príncipe de aquellas tribus de la I Edad del Hierro que vivieron en el norte de Burgos?

El hombre de Ojo Guareña se llevó todas las respuestas a aquella soledad maldita de las cuevas de Ojo Guareña.

- Museo de Burgos

© Julio Asunción

MUSEO DE BURGOS 1/3 Introducción y mosaico de Atalanta y Meleagro

Fachada del Museo de Burgos

El Museo de Burgos no es uno de los lugares más visitados de Burgos ya que se encuentra algo alejado de la zona más turística de la ciudad de Burgos que se encuentra en los alrededores de la catedral, al otro lado del río Arlanzón. Además está en una zona de edificios modernos y junto al mercado, es decir una zona donde es más habitual ver sólo a los burgaleses que habitan el barrio en vez de a los apresurados turistas con sus cámaras. Otra causa de que sea menos visitado de lo que debiera es que cerca se encuentra el moderno Museo de la Evolución Humana que, con sus fósiles de Atapuerca y la mayor publicidad que medios e instituciones le han dado, atrae más a los turistas y visitantes que este antiguo museo.
De todas formas es una pena visitar la ciudad y no acercarse al Museo de Burgos. Tiene piezas muy interesantes, únicas, especialmente en sus salas de arqueología y de arte medieval. Desde aquí no dudo en recomendarlo.
Además, aunque se encuentra en un barrio modernizado el edificio renacentista que es la sede del museo bien merece acercarse a verlo. Su fachada, donde se conjugan piedra y ladrillo es muy interesante, pero lo que más llama la atención es el patio de columnas alrededor del cual se distribuyen en varios pisos las salas del museo.  Sólo por contemplar este patio merece la pena la visita al museo. Es una joya de la arquitectura del Renacimiento de la ciudad de Burgos.

Patio renacentista del Museo de Burgos
Mosaico del Museo de Burgos
En este patio encontramos una de las joyas del museo: el gran mosaico romano del siglo IV d.C que trata de como Atalanta y Meleagro se dirigen a la caza del jabalí de Calidón. El mosaico prodece de Cardeñajimeno.

No sólo hay que fijarse en los personajes protagonistas que están en parte central del mosaico y que en parte no se conservan ya que no se han conservado en algunas partes las teselas del mosaico. También tenemos que fijarnos en los jinetes que se mueven por las esquinas persiguiendo a los jabalíes.
Jinete del gran mosaico del Museo de Burgos



Estela de Ausco Butio s I d.C.
En el patio también están expuestas varias estelas antiguas. Entre ellas destaca el epitafio de Ausco Boutio del siglo I d.C. Ausco murió con 30 años. En la parte superior la estela se adorna con un gran disco solar con motivos geométricos y vegetales (¿el mundo espiritual?). En su parte inferior, más mundada, aparecen dos vacas y un ternero a los que pastorea un hombre con una vara.



El Museo de Burgos se divide en salas de Arqueología, arte medieval y Bellas Artes siguiendo un orden cronológico. En este artículo vamos a destacar las piezas que no nos podemos perder y justifican de sobra la visita. Dejamos el patio y nos internamos en las salas del museo. Empezaremos por las salas de prehistoria.

- Salas de prehistoria y protohistoria del Museo de Burgos

MUSEO DE BURGOS 2/3 Salas de prehistoria y protohistoria

Vitrina dedicada a Atapuerca

- Museo de Burgos: Introducción

Las salas dedicadas a la arqueología de la provincia de Burgos abarcan cronológicamente desde la Prehistoria hasta el final del Imperio romano y época paleocristiana.
En la primera sala encontramos una vitrina con reproducciones de uno de los yacimientos más importantes del mundo y que se encuentra a pocos kilómetros de Burgos: Atapuerca. Allí podremos ver el famoso craneo 5 de Homo heildebergensis o la famosa hacha de piedra bautizada como Excalibur, Los originales los podemos encontrar en el Museo de la Evolución Humana cuya visita es muy recomendable. Las reproducciones de Atapuerca son las únicas reproducciones del museo. Todas las demás piezas son originales y, ciertamente, de gran valor.
Más hachas prehistóricas o bifaces originales están expuestas en las vitrinas donde se repasan los yacimientos arqueológicos del Paleolítico inferior de la provincia de Burgos como Villafría, Los Comendadores, San Pedro de Arlanza o Villargamar.
Muy interesantes son los ajuares encontrados en varios de los dolmenes de la provincia de Burgos, como los de la Porquera del Butrón o Cubillejo de Lara.
Brazalete del dolmen de Cubillejo de Lara
Destacaré el brazalete de concha encontrado en el dolmen de Cubillejo de Lara. A pesar de su humildad (está hecho en una concha marina) es importante porque acredita las relaciones comerciales de las gentes que costruyeron el gran dolmen con otras poblaciones del Mediterráneo ya que este tipo de concha marina sólo se da allí.
Encontramos también varias maquetas de los dolmenes de corredor (como el el Cubillejo de Lara).
Maqueta de dolmen de corredor

Un hallazgo singular es el llamado Hombre de Ojo Guareña.  Es el esqueleto de un hombre de la I Edad del Hierro que se perdió entre el laberinto de galerías del complejo kárstico de Ojo Guareña.
- El hombre de Ojo Guareña

Hombre de Ojo Guareña

Espectaculares son las colecciones de armas de la Edad del Hierro que se han recuperado de varias necrópolis como las de Villanueba de Teba, Villamorón, Lara de los Infantes, Mirabeche o Ubierna.
Armamento de la Edad del Hierro en el Museo de Burgos
Destacan las fundas de puñal decoradas, las conteras de espadas lujosamente trabajadas, las curiosas espadas de gavilanes curvos y los tahalies, algunos adornados con plata.

Conteras de espadas de la Edad del Hierro
Destacaremos las mejores piezas de orfebrería que se exponen en la museo. De oro son el remate de torque de Castrojeriz y el brazalete de estrías de Atapuerca. Ambos son de la Edad del Bronce. También de oro son los torques de Jaramillo Quemado, ya de la Edad del Hierro.
Más antiguas y más sorprendentes son las sortijas cubrededos encontradas en el ajuar funerario del túmulo de la Tablada del Rudrón, en el norte de Burgos. Se han datado en el Bronce antiguo entre 2100 y 1800 a.C. Sin duda tuvieron que pertenecer a un gran personaje ya que son piezas que denotan un estatus especial dentro de la comunidad. Es un hallazgo excepcional dentro de la Península Ibérica, pero más común en Europa central y Gran Bretaña. Su presencia acredita la importancia del enterrado, así como su relación con culturas coetáneas de más allá de los Pirineos.
Sortijas cubrededos del túmulo de la Edad del Bronce de Tablada del Rudrón


De plata no nos perderemos los torques encontrados en el monasterio de Rodilla.
Torque del monasterio de Rodilla
Otra pieza singular es la tésera de Belorado. Es una pequeña pieza de metal con inscripciones en alfabeto íbero que se utilizaba como signo de la constitución de acuerdos o alianzas o como muestra de hospitalidad. Me recordó a las del Museo de Navarra, en Pamplona.
Tesera de Belorado

Por último destacaré una pieza que me encantó por su belleza y por su perfección técnica: una pequeña fíbula celtíbera con forma de caballo que me recordó a la fámosa fíbula que es símbolo de Soria y que se puede ver en el Museo Numantino.

Fíbula de caballo
Tras recrearnos con la perfeccíón en el trabajo del hierro de los que habitaron las tierras de burgos en el I milenio a.C. pasamos a las salas dedicadas al mundo romano.

- Museo de Burgos: Roma y periodo paleocristiano.

MUSEO DE BURGOS 3/3 Roma y periodo paleocristiano

- Anterior: Salas de prehistoria y protohistoria

Entramos en las salas dedicadas al mundo romano. La primera pieza interesante es la rústica estela discoidea del siglo I d.C. Representa a un guerrero a caballo que carga con la lanza y que porta también un gran escudo. Por la tipología de la pieza podemos apreciar las pervivencias culturales del mundo celta en tiempos romanos.

Estela discoidea con guerrero
Alrededor de una gran maqueta del yacimiento romano de Clunia, que es la ciudad romana más importante de la provincia de Burgos, encontramos varias esculturas muy interesantes. La que más me gustó fue la cabeza de mujer con un elaborado peinado. Cerca se expone una interesante escultura de la diosa Isis. En las vitrinas podemos ver una muestra de los objetos encontrados en Clunia.

Cabeza de dama romana
Pero sin lugar a dudas lo que más me llamó la atención por su rareza de las salas dedicadas a Roma del Museo de Burgos fue el Tintinnabulum de Sasamón,  escultura de bronce que representaba un gran pene montado por una mujer desnuda que corona al glande del pene con una corona de laurel. Es una pieza singular dentro de la arqueología de la Península Ibérica. 
Tintinnabula de Sasamón
No dejaremos las salas dedicadas a Roma sin prestar atención al Mercurio de Ubierna, pequeña escultura de metal que representa al más veloz de los dioses romanos.

Mercurio de Ubierna
En la última de las salas dedicadas a la arqueología nos internamos en la época paleocristiana. Allí destacan varios sarcófagos del denominado "taller de la Bureba" del siglo IV d.C. Son de producción local y de aspecto algo rústico y representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

Sepulcro paleocristiano del taller de la Bureba
Cipo decorado de Buniel
Por último acabaremos con un curioso cipo decorado encontrado en  Buniel del siglo V d.C.

Hasta aquí nuestro repaso a las piezas más interesantes de las salas de arqueología del Museo de Burgos.
Todas estas piezas justifican de sobra la visita al museo por cualquier amante de la Historia. Pero además todavía tenemos las salas de arte medieval y Bellas Artes para completar la visita con piezas tan singulares como la Tizona del Cid o la Virgen de las Batallas.

© Julio Asunción

LOS MADELMAN en el Museo Nacional de Antropología


La vida está hecha de recuerdos. Cuando echamos la mirada atrás y repasamos los buenos recuerdos sentimos en nuestro interior una mezcla agridulce de nostalgia y alegría que de alguna manera nos hace revivir esosfelices momentos. Eso fue lo que me pasó cuando visité en Madrid, en el Museo Nacional de Antropología de Madrid, la exposición de los Madelman.



Los más jóvenes seguramente no conozcan lo que era un Madelman. Pero los que ya tenemos unas cuantas décadas a nuestras espaldas decir Madelman es nombrar los que fueron nuestros juguetes preferidos, nuestros compañeros de aventuras. Los Madelman hacían volar nuestra imaginación. Son esos muñecos de acción que nos hicieron pasar tantos momentos buenos y entretenidos. Toda una generación de chicos de los años 70 y 80 del siglo XX jugamos con los madelman.
Los Madelman han cumplido 50 años ya que el primer Madelman fue sacado a la venta en el año1968. En este medio siglo de historia se ha convertido en uno de esos símbolos icónicos de un tiempo.

Museo Nacional de Antropología

Hasta el 14 de octubre de 2018, y a modo de celebración de estos 50 años, todos aquellos que jugamos con los Madelman, podemos volver a recordar esos tiempos en que viajamos al oeste con el muñeco sheriff, al espacio exterior con el astronauta, hicimos nuestras primeras visitas a las cuevas con el espeleólogo, surcamos los mares con el capitán pirata o luchamos en los diversos campos de batalla con el Madelman soldado. Y es que en el Museo Nacional de Antropología expone la mejor colección privada de Madelman conservada, la colección de José Manuel Cortés. La exposición es es el Museo Nacional de Antropología y la entrada es gratuita.
Presentación más económica de los Madelman

Era curioso ver cómo los padres visitaban la exposición con sus hijos pequeños que ahora juegan principalmente con los videojuegos. Les explicaban con un cierto toque de emoción en su voz cómo jugaban ellos hace 30 o 40 años con los Madelman. Los niños miran los muñecos con desconocimiento pero con admiración. Tal es la calidad de los Madelman que seguro que también a ellos les darían hoy horas de juegos.
El muñeco Madelman tuvo su origen cuando dos empresarios, Francisco Andrés Pascual y Josep María Arnau compran Industrias Plásticas Madel, una fábrica que se dedicaba a la producción de objetos de plástico para usos varios. Arnau era el propietario de la fábrica de juguetes Exin (¿os acordáis del Exin castillos?). En un viaje a Estados Unidos Arnau conoció el éxito de los muñecos GI Joe. Tomando como inspiración estos muñecos de acción fue como crearon los Madelman.
El diseño del primer modelo fue realizado por Alberto Plaza Garcés y el prototipo lo hizo el escultor Alfonso Díaz. Una curiosidad: Alfonso Díaz utilizó cuentas de rosario para crear el sistema de articulación de los Madelman. También se inspiró en la estructura del Atomium de Bruselas. De hecho el sistema de articulación de los Madelman sería bautizado como Proyecto Atomium. Así se logro una gran capacidad de movimiento. Era uno de sus principales atractivos de los Madelman.
Otra de las causas del gran éxito de los Madelman eran su ropa y complementos. Los complementos (armas, vehículos etc) imitaban perfectamente a los originales y estaban perfectamente escalados. La ropa era de tela auténtica y estaba realizada artesanalmente por costureras profesionales. Tal era la calidad de los Madelman que hay quien considera que son los muñecos articulados de mayor calidad que se hayan creado nunca.
Madelman trampero
Los Madelman se empezaron a vender en mayo de 1968 y siguieron haciendo las delicias de los niños y jóvenes de la época hasta el año 1983. En la actualidad se ha llegado a pagar en subasta varios miles de euros por ejemplares antiguos.
Los Madelman como muñecos de su tiempo tomaron como referencia las películas de éxito de su época. Las películas del Oeste vivían en esa época un gran momento (el spaguetti western). Igual pasaba con las películas de piratas. También el éxito de la película 2001, una odisea en el espacio fue la inspiración para los Madelman astronauta. En la exposición se puede ver un casco original de la película.
En la exposición podemos ver todos los tipos de presentaciones con que se presentaban los Madelman a la venta. Desde los más básicos que tenían sólo 1 o 2 accesorios, hasta las grandes cajas, que sólo se las podían permitir las familias de los niños más pudientes de la época dónde además de dos muñecos se incluían una gran cantidad de accesorios. Lógicamente los Madelman también reflejan hoy lo que ha cambiado la sociedad. Un ejemplo es el muñeco porteador, el primer muñeco de raza negra que tomaba aquí el papel subordinado a su jefe, el explorador blanco, igual que pasaba en las películas de Tarzán. En cambio por otra parte también se ve el avance de la sociedad con los años. Así aparece la Madelwoman exploradora que también lleva un fusil y es similar a su pareja masculina.
Madelman Safari

Por último al visitar esta gran colección podemos también sacarnos una foto como si nosotros fuéramos un Madelman. En el vestíbulo de la exposición hay una gran caja que imita a las cajas donde se vendían los Madelman. Nos podemos introducir en la caja para sacarnos una foto y convertirnos por un momento en uno de esos muñecos de acción qué marcaron una época.
He de decir que he visitado cientos de exposiciones en mi vida, muchas con obras de arte maravillosas que recordaré siempre. Pero esta exposición de los Madelman tocó algo dentro de mí. Me volvió por un momento a esa feliz niñez sin problemas ni preocupaciones. Una época donde casi todos fuimos felices. Por cierto, mi primer Madelman fue el submarinista. Debía de tener 5 o 6 años. La bañera de la casa de mis padres se convirtió mágicamente en un extenso y profundo mar lleno de peligros que sólo mi Madelman y yo podíamos sortear.

Madelman submarinista
Seguro que sí visitas la exposición de los Madelman del Museo Antropológico Nacional de Madrid encontrarás ese primer Madelman qué tuviste y recordarás las aventuras que pasaste junto a él, ese pequeño amigo de 17 cm de altura.
© Julio Asunción

CEMENTERIO DE LA FLORIDA - CRIPTA DE LOS FUSILADOS EL 3 DE MAYO - Madrid


Hay lugares con una carga histórica y sentimental muy especiales que supera con creces su valor monumental. Uno de ellos es el cementerio de la Florida. Es un pequeño cementerio desconocido por muchos madrileños pero que es parte del espíritu y del ser de esta gran ciudad que es Madrid.

- Localización del cementerio de la Florida

Allí se encuentran enterrados 43 héroes del pueblo de Madrid que se levantó el 2 de mayo de 1808 contra los invasores franceses. Fueron fusilados por las tropas napoleónicas del general Murat en la dura represión que hubo tras la sublevación de los madrileños.

Son héroes populares. Mientras la mayor parte de los políticos españoles de la época se pusieron del lado de los invasores traicionando a su propio pueblo con tal de salvar su poltrona y su cuello, la gente de la calle, con un valor que sorprendió al propio Napoleón, decidió combatir a los soldados del ejército más poderoso de la época, el ejército que se había paseado triunfante por Europa. Lo hicieron con piedras, navajas, tiestos, hoces, cuchillos y otras armas blancas principalmente. Fue el comienzo del fuego donde se coció Napoleón. El mismo reconoció que el fin de su imperio empezó con la Guerra de la Independencia en España.

Tuve la suerte de coincidir en la visita con el Presidente de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos que, regalando de manera generosa su tiempo, tenía abierto al público el cementerio y recibía con suma amabilidad a los visitantes. Esta sociedad es la que gestiona a día de hoy el cementerio de la Florida. Este ilustrado anfitrión hizo de magnífico guía en el rato en que recordamos a esa gente humilde que murió aquella primavera de 1808 luchando por su libertad. 
Entre los madrileños que fueron fusilados había un cerrajero, un jardinero, un carpintero, varios albañiles, un escribano, el dueño de una mercería y otros de las más variadas profesiones, incluyendo a un soldado y a un fraile. El fraile se llamaba Francisco Gallego y es el único personaje identificado entre los fusilados del magnífico cuadro de Goya "Los fusilamentos del 3 de mayo". Que duda cabe que Goya, aunque afrancesado, hizo un servicio de enorme valor a los patriotas madrileños muertos en la madrugada del 3 de mayo al plasmar en esa pintura universal el alto precio que tuvieron que pagar.  Y es que la libertad que hoy tan fácil tenemos no fue siempre tan barata. Estos 43 fusilados enterrados en el cementerio de La Florida representan a los centenares, sino miles, que las tropas napoleónicas ejecutaron en aquellos días en Madrid. La fama del cuadro perpetuó el suceso y lo dio a conocer más que los libros de historia.

Reproducción del cuadro de los fusilamientos del 3 de mayo


A la entrada del cementerio, hoy prácticamente desaparecido y convertido en el mausoleo de los fusilados, hay un pequeño jardín. Allí podemos ver una reproducción en azulejos del cuadro de Goya realizada por Juan Manuel Sánchez Ríos, de la Escuela de Cerámica, en el año 1982. La Escuela de Cerámica hoy se levanta a escasos metros del cementerio de la Florida. Junto al mosaico de azulejos hay un pebetero que se enciende todos los días 2 de mayo. Ese día conmemora el levantamiento del pueblo madrileño contra el invasor napoleónico y hoy es el día de la Comunidad de Madrid. Todos los 2 de mayo autoridades municipales y de la Comunidad de Madrid acuden al cementerio de la Florida como muestra de respeto a los que aquí fueron enterrados.

Columna conmemorativa
En el mismo jardín hay una columna conmemorativa que se levantó en recuerdo de los fusilados. Podemos ver las huellas de impactos de balas en ella. Había quien creía que fue en este mismo lugar donde fueron fusilados los patriotas. No fue así. Estas huellas de balas corresponden a los tiempos de la Guerra Civil. Toda esta zona oeste de Madrid fue frente de guerra durante años. De hecho, la antigua ermita que aquí se levantaba a pocos pasos de la columna, fue destruida por la explosión de un proyectil.

Dejamos atrás el jardín y entramos en el patio que antecede a la ermita donde está la cripta con los restos de los patriotas fusilados. En el patio encontramos otro cuadro de azulejería regalo de la Escuela de Cerámica. Se trata de la reproducción del lienzo "Los desenterramientos" de Vicente Palmaroli realizada por Cruz Iruela en el año 1974. Representa a fusilados por los franceses el día 3 de mayo que son desenterrados de una fosa común donde los dejaron los gabachos para trasladarles a un cementerio.

Reproducción en azulejo del cuadro "Los desentarrados" de Vicente Palmaroli



 A los pies de la reproducción en azulejos una placa recuerda que en este lugar se enterró a los 43 fusilados de la montaña de Príncipe Pío. Una curiosidad: en el cuadro de Palmaroli aparece una mujer muerta. Entre los 43 fusilados aquí enterrados no hay constancia de que hubiera ninguna mujer, aunque no podemos hacer más que recordar a las muchas madrileñas que dieron su vida también los días 2 y 3 de mayo de 1808. Junto a este rincón de homenaje un alto ciprés, el árbol de los cementerios, se levanta firme como si fuera el guardián de este camposanto histórico.


Ermita del cementerio de la Florida
La ermita es moderna, de 1959 y sustituyó a la antigua ermita que desapareció en uno de los bombardeos de la Guerra Civil. La ermita en sí no tiene ningún valor monumental. En una de las paredes de la capilla vemos una placa de homenaje a Espartero que fue traída de otro edificio y que no pinta nada aquí ya que Espartero no tuvo nada que ver con el triste suceso que aquí comentamos. Parece ser que más pronto que tarde será llevada a otro lugar.

Bajamos unas escaleras para acceder a la pequeña y moderna cripta. Tras una gran placa donde constan los nombre de los fusilados se encuentran los restos de esos 43 héroes del pueblo. La placa nos recuerda que catorce de ellos son héroes anónimos, pues no han podido identificarse.

Cripta del cementerio de la Florida con los nombre de los fusilados del 3 de mayo
El Presidente de la Asociación de Milicianos Nacionales me comentó una curiosidad que aquí quiero compartir. Hay diferentes hipótesis sobre donde fue el lugar de los fusilamientos. Hay quien cree que fue donde hoy se encuentra el Templo de Debob. Como antes hemos comentado otros llegan a confundir los agujeros de bala de la columna del cementerio con el lugar de los fusilamientos. Me comenta que cree que seguramente los fusilamientos fueron junto a la Rosaleda y el lugar donde está la estación del Teleférico, en lo más alto de la calle donde se encuentra el cementerio de la Florida. Un par de datos parecen corroborarlo. Los fusilados no fueron 43. Fueron 44. El que se salvó de las descarga de fusilería huyó de la masacre y en su testimonio dejó dicho que bajó una larga cuesta corriendo hasta dar con la ermita de San Antonio de la Florida. Esta ermita se encuentra a poca distancia del cementerio, tras las vías del tren. Además se cree que los fusilamientos fueron en un pajar o granero cuyos restos al parecer salieron cuando se hicieron las obras del teleférico. Tras la obligada autorización de las autoridades francesas que en ese entonces dominaban Madrid los cadáveres fueron trasladados desde el lugar de fusilamiento al cementerio cercano, el cementerio de la Florida, que había sido inaugurado en 1796.

Estación del teleférico. Lugar donde pudieron ser  los fusilamientos.


Dejamos el cementerio pensando en aquellos duros tiempos y en el sacrificio de aquella pobre gente que, al fin y al cabo, los ha hecho eternos en el recuerdo de los madrileños.

No es mala idea completar la visita acercándonos a la ermita de San Antonio de la Florida. Allí está la tumba del genial Goya, el que nos hace vivir ese momento de horror de los fusilamientos cada vez que contemplamos su gran obra "Los fusilamientos del 3 de mayo" que se encuentra expuesta en el Museo del Prado. 

No muy lejos, cerca del Templo de Debob, deberíamos acercarnos al Monumento al Pueblo del 2 de mayo, magnífica escultura que recuerda la lucha del pueblo de Madrid aquel día. En este enlace tienes más información
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Localización y visita al Cementerio de la Florida

- Cementerio de la Florida y cripta de los fusilados del 3 de mayo de 1808

El cementerio está habitualmente cerrado salvo el día 2 de mayo, fiesta de la Comunidad de Madrid. Pero gracias a la Sociedad de Milicianos Nacionales Veteranos se puede visitar llamando al 91 365 27 357. El día que yo fui no me fue necesaria concertar visita ya que los sábados de junio estaba abierto de 10 a 13:30.

El pequeño cementerio se encuentra en el Parque del Oeste, en la calle Francisco y Jacinto Alcántara, entre los jardines de La Rosaleda y la ermita de San Antonio de la Florida.


SAN PEDRO DE LA RÚA EN PRIMAVERA Estella


Que duda cabe que cuando se unen monumentalidad y naturaleza cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad sentirá que se le llena el alma. Es lo que pasa, por ejemplo, con Roncesvalles o Leyre, enclaves que guardan en sus piedras mucha historia al tiempo que están rodeados de una naturaleza muy hermosa.
El otro día, sin esperarlo, encontré uno de esos enclaves singulares donde la naturaleza y el arte se hermanan para regalarnos belleza. 
Tras una primavera donde apenas habíamos visto el sol en Navarra amaneció un día radiante. Me animé a dar una vuelta por Estella, la capital del románico de Navarra, destino que siempre es un placer repetir.
Como otras veces entré en el claustro de San Pedro de la Rua, para volver a deleitarme con sus capiteles donde se narran escenas de la vida de Cristo y de los santos Lorenzo, Pedro y Andrés, patrono de Estella. 

Capiteles del claustro de San Pedro de la Rúa


Pero el claustro no era el mismo de otras visitas. En pleno junio, tras las incesantes lluvias de esa primavera, habían florecido radiantes las rosas que hoy ocupan las dos galerías que fueron destruidas por la voladura del castillo de Zalatambor en el año 1521.
El contraste entre las rosas de diferentes colores con el sobrio tono de la roca labrada de los capiteles era muy hermoso y relajante. Donde había habido destrucción cuando las rocas del castillo que se alzaba orgulloso sobre el claustro cayeron destrozando tanto arte medieval, ahora había surgido la naturaleza en toda su belleza en forma de delicados pétalos de vivos colores.
Explosión de colores en el claustro de San Pedro de la Rúa



Me costó dejar atrás el claustro y continuar mi paseo por Estella. Pero seguro que recordaré ese día de junio. También me prometí que no sería la última vez que visitara el claustro de San Pedro de la Rua en Primavera. Aquellas rosas, regadas con la abundante agua de esa primavera, ahora prometían un verano cálido y colorido. De alguna manera me hicieron saber que había acabado el largo invierno Navarro.
Rosas en San Pedro de la Rúa


Y no puedo acabar este artículo sin felicitar a quien se encarga de cuidar estas rosas. No se quién es, pero no me cabe duda del mimo que dedica para ayudar con su trabajo a crear tan hermosas flores. Que su interés no decaiga para que cada año podamos disfrutar del arte y la naturaleza en la monumental iglesia de San Pedro de la Rúa.

© Julio Asunción

CASTILLO DE CHINCHILLA - Albacete


A veces sin planearlo te encuentras con agradables sorpresas. Es lo que fue para mí el castillo de Chinchilla. No tenía previsto visitarlo pero se dio la circunstancia de que viajaba desde Madrid a Alicante por la autovía poco antes del atardecer. Desde el coche vi como se alzaba en el horizonte un promontorio que dominaba la llanada de Albacete. El altozano estaba coronado por los torreones del castillo de chinchilla. Ante la posibilidad de ver un buen atardecer desde allí arriba me decidí a subir hasta el castillo. Así, me encontré con que se podía subir hasta la fortaleza por una carretera bastante empinada pero en buen estado que solo en su tramo final, en los últimos 100 metros, es de tierra pero perfectamente transitable para turismos.
Subir al castillo de Chinchilla fue un gran acierto. Las panorámicas desde el mismo son impresionantes. Al ser una de las pocas elevaciones que destacan sobre el llano en muchos kilómetros a la redonda se abarca desde el castillo un extensísimo territorio. Desde allí la ciudad Albacete parecía pequeña sin serlo. No hace falta decir que la puesta de sol fue excepcional.
Puesta de sol desde el castillo de Chinchilla
¿Y qué decir del castillo? . Las recias piedras de sus muros adquirían una tonalidad sonrosada al atardecer. Murallas que se embellecieron aún más cuando se encendieron las luces que iluminan el castillo por la noche creando una estampa que es imposible que pase desapercibida para los miles de vehículos que cada día circulan por la autovía.
Foso del castillo de Chinchilla
Pero la hermosa puesta de sol y el fuerte Castillo protegido por rotundos torreones no iban a ser los únicos premios que me regaló Chinchilla. Al acercarme a los muros del castillo apareció bajo mis pies un foso impresionante tallado en la roca viva, algo que no había visto hasta el momento. Rodeé el castillo maravillado de la belleza que tienen estas fortalezas. En absoluto se pensaron para agradar al ojo o a la estética. Pero en su fuerza y simetría acaban siendo hitos del paisaje. Adquieren una belleza antigua, un belleza que hace imaginar historias de caballeros y batallas.
Junto a una de las dos puertas de entrada encontré un panel informativo. Así supe de que este cerro ya había sido elegido desde la antigüedad por los iberos y los romanos establecerse. Fue fortaleza de gran valor estratégico y más tarde cuartel de las tropas invasoras francesas durante la Guerra de Independencia. Me llamó la atención el uso reciente, hasta 1950. como cárcel. El más ilustre de sus preseos fue el controvertido aventurero César Borgia. El castillo es Bien Cultural y está declarado Monumento histórico artístico desde el año 1931.
Entrada del castillo de Chinchilla

Así pues si no puedo más que recomendarte que si pasas por Albacete no dejes de acercarte al castillo de Chinchilla. Y si lo haces cuando al aterdecer tendrás además un momento mágico.
La noche se me echa encima pero la luz artificial que ilumina el castillo lo destaca de manera espectacular sobre la bóveda celeste. Me da pena irme. Seguro que volveré ya que no me dio tiempo a ver el pueblo de Chinchilla que se encuentra a poca distancia del castillo. El pueblo esta un poco escondido entre el monte como si no quisiera quitar protagonismo a la fortaleza. Me esperara para la próxima vez que suba al castillo de Chinchilla.

© Julio Asunción

Dos libros para conocer Navarra

La Guía arqueológica de Navarra nos acerca a la Prehistoria y a la época romana de Navarra. Cuevas donde habitaron los primeros navarros, monumentos megalíticos, villas y ciudades romanas desfilan por sus páginas facilitándonos un viaje al pasado de Navarra.
En 8 planes para conocer Navarra se plantean ocho propuestas donde visitaremos árboles monumentales, bosques excepcionales, seguiremos las huellas de dos de los más importantes reyes de Navarra y descubriremos algunos de los monumentos medievales más desconocidos de Navarra.

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Historiador y guía turístico. Autor de "Guía arqueológica de Navarra", "8 planes originales para conocer Navarra" y coautor de "Cuando las cosas hablan". Colaborador de las revistas "Conocer Navarra" y "Pyrenaica". Youtuber con más de 1.000 vídeos de contenido cultural. He publicado más de 300 rutas senderistas en la red con más de 2.700 kilómetros de recorridos.